Nube Divina. Una retrospectiva de Santos Motoapohua de la Torre

En “Nube Divina“, la primera retrospectiva de un artista wixárika contemporáneo, nos sumergimos en el universo de Santos Motoapohua de la Torre, cuyo nombre wixárika, “Eco de la montaña”, encapsula la resonancia profunda de su arte, destacado en el documental del mismo nombre, que celebra su obra y su defensa de la ruta sagrada a Wirikuta de su pueblo.

Nacido en 1942 en Santa Catarina (Tuapurie), Jalisco, Santos vivió una infancia marcada por la pobreza, pero rica en tradición espiritual. Su arte, iniciado a los 23 años, se enfoca en representar los dioses wixárika, privilegio concedido por las y los ma’arakate (chamanes) de su comunidad.

Desde los estambres de sus primeras obras hasta los murales de chaquira que lo consagraron, Santos ha trazado un camino artístico singular. Su obra “Sonido de músico”, compuesta por 100 piezas, marcó el inicio de su aclamada serie de murales de gran formato. Estos murales, especialmente “Pensamiento y alma huichol” en la Estación Palais-Royal – Musée du Louvre, representan un universo de deidades, mitos y naturaleza wixárika, capturando la riqueza espiritual de su cultura en una escala monumental.

En esta retrospectiva, se destacan las imágenes de diversas divinidades, verdaderos “nierikas” o ventanas a lo divino, un elemento especialmente significativo dado que el pueblo wixárika es de los pocos en México que continúan venerando a sus dioses prehispánicos. Para esta cultura, la representación de un ser divino no es solo una imagen; se convierte en parte de la esencia de esa divinidad. Gracias al consumo del peyote, estas imágenes cobran vida tanto para el artista como para el espectador, permitiendo un diálogo entre mundos.

En las obras aquí reunidas, Santos integra experiencias personales y visiones místicas, fruto de peregrinaciones y rituales sagrados, ofreciendo una ventana a la memoria ancestral del pueblo de Tuapurie. Su familia ha jugado un papel crucial en la creación de cada obra, desde el trazo inicial hasta la colocación de chaquiras, asegurando que cada pieza sea un testimonio auténtico de su legado y visión.

Aunque las obras wixárikas suelen ser clasificadas como “artesanías”, esta retrospectiva demuestra que Santos es un verdadero artista que ha llevado el arte wixárika más allá de sus fronteras tradicionales, transformándolo en un lenguaje universal que habla de la profunda conexión con la vida, la tierra y el espíritu.

Dr. James Ramey, Profesor-investigador de la UAM Cuajimalpa